lunes, 22 de noviembre de 2010

Rebotando...


No puedo contigo tanto como no puedo sin ti.
Reconozco sin querer reconocerlo el sentimiento bendito y maldito esta vez.
Tan segura como insegura de lo que te hago sentir, tan incrédula como crédula de lo que me haces sentir.
Hago un lugar y otro más, y dudo y me da miedo y me arrepiento después.
La incertidumbre aparece cada día,  estás, no estás, vienes y vas.
La mezcla fatal de sentimientos encontrados burbujeando en mi caldero interior.
Gritos y ruidos que parecen no terminar y la calma que llega regalando escasos minutos de tranquilidad.
El encuentro tarda pero se da y es glorioso y sabroso y  luego se esfuma, desaparece sin más.
La tormenta, las dudas, la inevitable distancia, la desazón y el volver a tropezar yo contigo, vos conmigo…
La debilidad que huele a eterna y nos ablanda, cedemos, las flechas se alinean y todo vuelve a empezar...






miércoles, 10 de noviembre de 2010

Yo sé que lo saben...



Como me gustaría hoy, que existiera alguna forma de ponerse en contacto con el cielo… digo cielo por poner un lugar… no sé exactamente donde viven las almas su vida eterna… no sé donde están…  pero ojala hoy pudiera escribir un carta o un mail, mandar un sms, llamar por  teléfono o por celular, publicar en el muro del facebook de las almas errantes… ojala existiera esa posibilidad…
Hoy mamá y papá, me encantaría poder contarles moderna y directamente, de los logros de Sebastián… no solo sus logros académicos que en este día se reconocen a través de una bandera…más me gustaría que supieran de su don de gente…  es tan especial tu nieto mamá… tan noble, tan buen hijo, tan buen amigo… él es sinónimo de Paz... y siempre te recuerda… a vos y a vos también papá… a su tata… ustedes fueron parte de los cimientos de esta personita que hoy crece parado en esas bases tan solidas.
Solo puedo agradecer… no pudieron dejar mejor legado en su ser… el tiene lo mejor de cada uno de ustedes no tengo duda de eso.
Se los extraña siempre… pero claro,  hay momentos en los que su no presencia resulta evidente y no poder discar para contarles las buenas nuevas, es el cable a tierra, la evidencia incontrastable  de la realidad.
Lástima papá que no te quedaste un ratito más con nosotros…así compartías esta alegría extra, como dice una amiga, y si, es extra, es una de tantas y sin duda no es la más importante… pero confieso que saber que estuviste tan cerca de estar y que no estás uff resulta doloroso,  da impotencia.
Cierro los ojos y me los imagino siempre viéndonos, siempre cuidándonos… y me imagino que hoy habrán festejado  abrazados y contentos, vos mami obvio habrás llorado y vos papi … mmmm puede que también….
 Como nosotros acá… ustedes ahí.
SALUD!!


martes, 2 de noviembre de 2010

Las cosas en su sitio...


El espacio es reducido, cada cosa está en su sitio,  los estantes están llenos … llenos y ordenados.
 No hay lugar para nada nuevo … aceptarlo significaría sacrificar algo que ya está arraigado a los prolijos cajones de la vida.
No hay permiso para tirar nada… no hay razón suficiente para pretender renovar.
La foto, la estructura y la necedad conviven paradójica y armónicamente.
Invierno polar por cuatro estaciones… el frio congelándolo todo y conservándolo así, tal cual está… dándole apariencia de joven y dejándole la sonrisa fija.
La comodidad, la castidad y la hipocresía se afianzan  paradójica y hábilmente.
Un sol que nunca se muestra y una luna siempre en menguante, lucen en la pintura ideal  del momento perfecto y afortunado.
La asfixia, la costumbre y la apariencia, crecen en el eterno gris real, paradójica  e inevitablemente.
La escenografía permanece intacta y la función es a todas las horas, de todos los días y apta para todo público.
El ruido de los aplausos tapa el débil llanto y amortigua el dolor paradójicamente lamentable.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Un mes después...







Hoy más que nunca creo, tal vez porque así lo necesito con todo mi ser, que los que se van, solo lo hacen fisicamente... concretamente lo que se va, lo que dejamos de ver, es el "estuche" que guardaba dentro a ese ser que existió y existirá porque nos deja su personalidad, su carácter, sus vivencias, sus emociones y eso es lo que  no muere, eso es lo que sigue y seguirá vivo para siempre en los que acá quedamos... mientras los recordemos, mientras los sintamos, acá estarán porque los llevamos dentro.

Mi papá ha sido y será un angel, una gran persona, con una riqueza de sentimientos extraordinaria ... un ser lleno de luz, de gentileza, sencillez, hospitalidad, generosidad, compañerismo ... siempre fue igual ... vivió y murió así, de la misma forma.

Es para mí un honor ser su hija, me siento muy orgullosa de ello... y agradezco hoy tener la claridad suficiente para verlo y reconocerlo.

Recuerdo nuestro último encuentro... en el que curiosamente, como si en algún rincón de nuestra conciencia algo nos hubiera dicho que era el último... nos abrazamos, nos dijimos te quiero y nos dimos un espacio para sentarnos en el sillón de mi casa, tomados de la mano, por un buen rato. Ahí estábamos los dos, como viejos compinches.

Y viene a mi memoria una cadena de imágenes de cuando era niña y caminaba a su lado... y logro hasta sentir la tranquilidad, la ternura, la seguridad que me transmitía.

Hoy puedo ver cuanto lo quise, cuanto lo quiero... hoy puedo ver su maravilloso paso por la vida... hoy puedo ver¡! ... y sé que eso, también se lo tengo que agradecer a él.

Estoy cuidada y mis hijos también... no necesito pruebas, LO SÉ.



sábado, 18 de septiembre de 2010

TRES DE HERA...


EL ALMA DE LA FIESTA.

Ella iba y venía de un lado para otro… recibía a los invitados y los regalos… incluso a muchos de ellos los abría y los colocaba en una especie de vitrina que había pedido estuviera ahí, para  tales fines.
Salió en todas las fotos y a la hora de la torta se paró estoica en el lugar indicado. Cantó, se emocionó, y si bien le faltó soplar las velitas,   pidió los deseos.
Había organizado cada detalle de la fiesta… decidido ella misma la decoración del salón, la animación, la música, la cena… todo, sin dejar nada al azar… tal vez por ello, por toda esa dedicación invertida y por la consecuente euforia que resultaba evidente, cualquiera hubiese creído que era ella la que festejaba los 40… No, pero casi… el del cumpleaños era el marido!

LA CARTA.
Durante mi infancia, con mi familia, pasábamos los veranos en Manantiales… conocí entonces una señora que seguramente no pasaba los cincuenta y pocos, pero que a mí me parecía una abuelita, una anciana.
Muchas veces la visitábamos porque ella cocinaba unos bizcochitos miniaturas riquísimos y nos invitaba… también nos regalaba tomatitos cherry que cosechaba de la mini quinta que había armado en el fondo de su casa. Siempre la veíamos limpiando, lavando o haciendo mandados… no tenía hijos… pero sí un marido que trabajaba hasta tarde.  Doña Emma, desaparecía cada día con la puesta del sol, la cual coincidía con la llegada del marido a la casa.
Una mañana, la vecina  vino hasta nuestro hogar con una carta en la mano y le pidió a mi mamá que la leyera… cuando se fue, pregunté muy curiosa si ella no sabía leer, la respuesta fue la obvia y  también obviamente quise conocer  cual era la razón por la cual no aprendía…  Entonces, mi mamá me respondió que para Emma, no era importante saber leer, pues entendía que  era suficiente con que su marido supiera hacerlo y creía  leer  a través de los ojos de él.

TIC TAC ... TIC TAC
El tiempo era su aliado, cada día que pasaba confirmaba el poder de la institución, reafirmaba el valor del matrimonio, de la familia… eso hacía que ella viviera plena, satisfecha y que estuviera cada vez más cerca de cumplir la promesa hecha ante el altar “hasta que la muerte nos separe”… Nada parcia ser más importante que cumplir con esa promesa… ni los hijos mismos. Por eso, cuando supo que su marido la engañaba enfureció, enrojeció de cólera… y lo echó… para luego perdonarlo  y recibirlo nuevamente… una y tantas veces… Sucediera lo que sucediera había algo que no iba a suceder… ella jamás dejaría de ser la "señora de Saravia" … ella jamás perdería su lugar de reina… aunque ese lugar fuera a la sombra de él… justamente para eso estaba... por eso vivía...
 Y así fue….por siempre…